Cuando la hipersensibilidad mató al sentido del humor.

Hemos pasado a ser un país con sentido del humor a ser un país hipersensible. Todo es motivo de ofensa, todo duele y todo daña. No se puede hacer un chiste sin que nadie se ofenda, no podemos reírnos de algo sin que nadie se ofenda.

La cultura y sus diversas formas de expresarse no deberían de ser coaccionadas, pero ahí lo tenemos, un caso concreto el de los titiriteros y un caso algo más reciente la de la murga Los Galipoteros de Santoña.

En concreto, Los Galipoteros salieron estos carnavales de franquistas con una bandera del pollo que era mas una paloma mezclada con el señor del monopoly que otra cosas y que los medios de comunicación y la gente sin más información que un vídeo de un desfile han decidido echarles a los leones. Paradogicamente, lo mismo que se usa con los titiriteros y que hizo que se les echaran encima.

De todo esto, ¿Qué se saca en claro? por un lado lo manipulable que parece ser la gente, por otro lado lo poco que se informa y por un tercer lado algo que realmente resulta aterrador la poca objetividad que quedaba en la sociedad está dando sus últimos estertores.

P.D: Al igual que digo “Gora mi bicil-eta” para mostrar mi apoyo a los titiriteros voy a decir ahora “Gora mi facha-da” para mostrar mi apoyo a la murga Los Galipoteros.